Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

La 4T tiene una contradicción insuperable en su “denominación” de origen: no puede hacer una transformación de izquierda con un presidente, Andrés Manuel López Obrador, que tiene ciertas inclinaciones a la derecha, al conservadurismo, en temas como diversidad, violencia de género, aborto, legalización de la mariguana. Por eso la derecha lo está rebasando, socavando, por la izquierda. El caso de Beatriz Gutiérrez Müller es sintomático.

Ayer comentaba que López Obrador no comprende la Cuarta Ola del Feminismo, la que tiene que ver con la tecnología, con lo digital, con lo “viral”, con las redes sociales. “La brujas del mar”, una colectiva feminista de Veracruz lanzó el hashtag #undíasinnosotras, acompañado de la leyenda “El nueve ninguna se mueve”. Personajes de la derecha se sumaron a la iniciativa y la Presidencia asumió tácitamente esa “derechización”, no comprendió la viralización, dejándose rebasar, lo cual incluye el cambio de postura de Gutiérrez Müller.

Hasta hubo voces, como la de Gerardo Fernández Noroña, quien calificó como “una trampa” la protesta por la violencia en contra de las mujeres:

La colectiva “Brujas del mar” había, sin embargo, expresado su postura:

“‘La 4T será feminista o no será’ es una frase que condiciona la propuesta de transformación de Andrés Manuel y, al condicionarla, se convierte en una actitud esencialmente política. El fracaso o el éxito de la 4T pasa por el feminismo y eso AMLO, desafortunadamente, no lo ha asimilado. Por eso sus respuestas ‘análogas’, conservadoras, al fenómeno”, publiqué en estas páginas digitales ayer.

Hace tres días escribí: “lo importante es el cambio de estatuto, en este caso, de régimen, de las experiencias no estéticas sino políticas y, más allá de la percepción que desea imponer la derecha y sus secuaces, proporcionar hechos, evidencias. Resolver los casos de feminicidios. Sentarse con las agrupaciones: escuchar y actuar. La segunda batalla de la percepción la puedes perder AMLO, la primera fue la de Ovidio Guzmán en Sinaloa”.

Andrés Manuel empezó a perder la batalla de la percepción con la frivolidad de tratar de imponer su agenda de la rifa del avión encima del lacerante fenómeno de los feminicidios, al exponer un decálogo moralino, al anteponer la preservación de las puertas y paredes de Palacio Nacional a preservar la vida de las mujeres, a confundir reclamos legítimos con cambio de convicciones:

“El otro día vinieron de un colectivo feminista, que nosotros respetamos mucho, pero su texto, su planteamiento en contra nuestra era que se oponían a la moralización que nosotros promovemos (…) Pero no porque vinieron a hacer una manifestación yo voy a renunciar a mis convicciones de siempre, si por eso luchamos”.

Como presidente, López Obrador respetará a las mujeres que decidan parar el lunes 9 de marzo, lo cual no significa apoyo al movimiento, sino respeto.

El revire, el cambio de postura, el subibaja de Beatriz Gutiérrez Müller proporciona un diagnóstico político y una contradicción fundamental: la 4T de izquierda se topa con las inclinaciones de derecha de Andrés Manuel López Obrador. La académica, poeta, doctora, Gutiérrez Müller, ¿cambió de postura o acató las decisiones públicas del presidente al apoyar primero “el nueve ninguna se mueve” y luego cambiar radicalmente de posición?

Al apoyar al movimiento, en sus redes sociales Beatriz expresó; “¿Qué harían sin nosotras?”. Al bajarse de la sororidad y solidarizarse con su esposo, la poeta respaldó otra iniciativa denominada #NOALPARONACIONAL. “#Undíamásconnosotras está mejor”.

En unas horas, Gutiérrez Müller renunció a su independencia crítica y se convirtió, lo que nunca ha querido, en “primera dama”.

El cambio de régimen, propugnado por López Obrador, con esta iniciativa se convierte en un cambio hacia la derecha. Del combativo “¡El nueve ninguna se mueve!” al oficialista #NOAL PARONACIONAL. Del simbólico pañuelo verde feminista al fifí pañuelo blanco de la derecha. Las palabras significan, gravitan: De la resistencia activa del “sin” al pasivo y sumiso “con”. De undíaSINnosotras a undíaCONnosotras…

Una parte de la derecha se suma cosméticamente a las causas de la izquierda, en poco tiempo la realidad y los poderes fácticos que la sostienen, demostrarán la contradicción entre su discurso actual y sus posiciones tradicionales, conservadoras, como con el aborto.

El problema no es que la derecha esté rebasando y socavando por la izquierda a López Obrador, no, el problema es que Andrés Manuel está rebasando por la derecha a la derecha. La 4T, al menos desde Palacio Nacional, no es feminista.

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