Por Eloy Garza González  

AMLO puede interpretar como quiera la encuesta que ayer publicó Reforma. Lo cierto es que cayó su aprobación popular y antes de que busque quién se la pague, AMLO deberá sacar cinco lecciones intimas de este revés:

1.- Decía el político italiano Giulio Andreotti, que el poder desgasta… al que no lo tiene. La frase es cierta en la primera parte y es falsa en la segunda. No hay presidente en el mundo que al cabo de un año de gobernar, tenga mejor imagen popular que cuando estrenó el mando. El poder desgasta al que lo tiene: ni modo. Así es la política aquí y en China.

2.- Decía Salinas (que era jefe de la mafia del poder, pero algo sabía de gobernar), que más vale darle cuerda a todos los trompos. Si el Presidente quiere para sí todos los méritos, y todos los reconocimientos y todos los aplausos, romperá tarde o temprano los indispensables equilibrios de poder. Es decir, terminará por quedarse solo, chiflando en la loma. Por eso Salinas dejó que el mérito de sus reformas estructurales se lo llevaran Castillo Peraza, el Jefe Diego y Luis H. Álvarez. ¿Se acuerdan?

3.- Decía Churchill que para “improvisar” algunas de sus frases célebres, ocupaba la ayuda de un comando completo de asesores. Hasta Kennedy y Obama, grandes oradores, leían lo que otros les escribían. Al primero, le redactaba sus discursos Robert McNamara y Theodore Sorensen, y al segundo, David Plouffe. AMLO en cambio, sólo suelta lo primero que se le viene a la cabeza. Esa falta de ayuda ya le está pesando.

4.- Decía Theodore Roosevelt, presidente de EUA, que cuando no le funcionaban las cosas como él quería en la Casa Blanca, aventuraba alguna ocurrencia fuera de tono (demandar al millonario John Rockefeller, o maldecir a un rico de Nueva York). Pero obviamente no podía inventar ocurrencias cada que se levantaba en las mañanas, porque lo hubieran sacado de la Casa Blanca de patitas a la calle. Sin comentarios con respecto a AMLO. 

5.- Dice Boris Johnson, primer ministro de Reino Unido que trae kilos de más, por tragón, O sea, está pasado de peso. Lo que le aumenta los niveles de colesterol y triglicéridos. Igual le ocurrirá a AMLO, si no toma medidas y sigue comiendo gorditas de fonda en cada gira, para subirlas a YouTube. A Johnson ya la Cámara de los Comunes le ordenó ponerse a dieta. A AMLO los diputados del Congreso no le ordenarán nada parecido porque Morena es mayoría y todos quieren barbearlo, aún a costa de su salud. 

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