En un ataque casi preciso, un pistolero llegó a una casa, tocó a la puerta y al abrirle disparó en contra dos hombres jóvenes, ejecutando a uno de ellos e hiriendo a otro, en el municipio de Escobedo.  

Aunque la autoridad competente aún investiga los hechos, trascendió que el crimen del joven estaría ligado al narcomenudeo y se presume que era él el «objetivo» del pistolero, pues este no terminó con la vida de quien lo acompañaba.

Las autoridades investigan la lucha entre grupos antagónicos, que buscan el control de la venta de sustancias prohibidas, como el posible móvil del ataque que provocó temor entre los vecinos del sector.

La Fiscalía General de Justicia del Estado, informó que los hechos se registraron a las 16:30 horas en una casa ubicada sobre la calle Cañada 331, en su cruce con Granjero, en la Colonia Ex Hacienda El Canadá.

El ahora occiso fue identificado como Cristian Antonio Silva Muñiz, quien contaba con apenas 21 años de edad; y radicaba en este mismo sector.

Mientras que el lesionado fue identificado como Gabriel Guadalupe Báez Álvarez, de 22 años, quien se encuentra estable al recibir los impactos en sus piernas.

Testigos de los hechos mencionaron que los afectados, estaban platicando dentro de una vivienda ubicada por la calle Cañada.

En ese momento se detuvo un vehículo compacto color negro, donde descendió una persona con aspecto de pandillero.

El delincuente accionó un arma corta, disparando en más de ocho ocasiones contra los dos hombres y posteriormente emprendieron la huida hacia la carretera Monterrey-Colombia.

Los vecinos llamaron a las autoridades, arribando minutos después al lugar de los hechos varias unidades de Seguridad Pública de Escobedo.

Los uniformados al ver a las víctimas heridas, llamaron a los paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, quienes confirmaron la muerte de uno de los hombres.

Mientras que el segundo aún estaba con vida, ya que solo presentaba dos heridas por arma de fuego en ambas piernas.

Después de estabilizarlo, procedieron a llevarlo de urgencia al Hospital Universitario, donde está internado bajo custodia policiaca.

La zona fue acordonada por los policías preventivos de Escobedo, mientras que personal de Servicios Periciales, levantaba los casquillos calibre 9 milímetros de las armas que utilizaron los delincuentes para cometer el ataque.