Wuhan comenzó a levantar restricciones de viaje de salida y transporte interno a partir de este miércoles, después de 11 semanas del cierre total de la ciudad china, implementado para detener la propagación del COVID-19.

En Wuhan, epicentro del brote de Coronavirus en su inicio, se han desmantelado los controles de tránsito y se reanudó la operación de ferrocarriles, aeropuertos, vías fluviales, carreteras y autobuses de manera ordenada, informó Xinhua.

El 23 de enero, cuando la pandemia alcanzaba su punto máximo en Wuhan, la ciudad declaró restricciones de tránsito nunca antes vistas, como la suspensión del transporte público y todos los vuelos y trenes de salida. La urbe fue puesta completamente en cuarentena.

Fotografías difundidas por la agencia de noticias china este miércoles muestran multitudes de personas, todas con mascarillas faciales, esperando trenes para salir de Wuhan, así como largas filas de vehículos en las casetas de peaje de las autopistas.

Decenas de miles de personas que pasaron los últimos meses encerradas en Wuhan se preparan para dejar la ciudad e incluso retornar a sus trabajos en otras partes del país, al haber quedado atrapadas en la ciudad por el COVID-19, narra el South China Morning Post.

Las prohibiciones en la ciudad, conocida durante muchas semanas como “el epicentro de la pandemia”, se levantan dos semanas después de que la provincia de Hubei, donde se encuentra Wuhan, relajara las restricciones de manera similar.

Las personas en Wuhan ahora pueden salir de la metrópoli si se les ha entregado un certificado de buena salud y gran parte de los servicios de transporte podrán reanudar sus operaciones.

Los ciudadanos chinos en Wuhan necesitan llevar un código QR a modo de documentación del estado de salud antes de que se les permita salir de los complejos residenciales y usar el transporte público.