Por: Obed Campos

El puma atropellado este fin de semana sobre la Carretera Nacional a la altura del municipio de Allende, Nuevo León, al igual que la “invasión” de osos en el área metropolitana de Monterrey, debe de parar las antenas de las autoridades.

Pero también a los habitantes de este estado, el cual no aparenta la riqueza en su vida animal. Vida salvaje, pues.

¿Se acuerda usted de aquella genial película de animación llamada “Vecinos Invasores” (Over the Hedge)?

Pues si no, le platico: unos animalitos ven acotado su territorio, porque de la noche a la mañana construyen un fraccionamiento y les instalan una barda.

De las película Wikipedia publica: “RJ, un mapache solitario, se ha metido en un problema muy grave al intentar robar el alimento de Vincent, un oso de carácter antipático. Pues este ahora le manda, amenazándolo, a que se lo devuelva todo, en tan sólo una semana, y si no cumplía, terminaría siendo devorado por él. De este modo, yendo en busca de los alimentos, se topa con un grupo de animales, que tras despertar de la hibernación, se hallan con un seto sin fin y al otro lado un mundo aparentemente hostil. RJ ve en ellos a los sujetos perfectos que engañar para que le ayuden a recolectar todo lo que necesita de los humanos en el tiempo convenido. RJ los invita a conocer las costumbres humanas y cayendo en su trampa, la familia de animales acepta. A Verne, una tortuga y líder del grupo no le gusta la idea. Avisándoles del peligro; lo ignoran. El mapache termina haciéndose amigos del grupo de los animales, pero se topa con 2 dificultades: Gladys, la presidenta de la urbanización, y Dwayne LaFountaine, un exterminador de animales. RJ consigue su objetivo, por muy poco. Este defrauda a sus amigos para escapar, error que luego intentará reparar acudiendo en su ayuda. Al final, él no consigue solo los alimentos, sino una familia. La pandilla de los animales le invita a que pertenezca a su familia y el mapache, agradecido, acepta…”

Por eso es mi pregunta inicial y la reflexión de si no seremos los seres humanos los invasores…

Trate de ver la película para ver si esto le mueve un poco la compasión que debería de movernos en nuestra interacción con los animales.

Es una lástima que la campaña de “Nuevo León, tierra de osos” de muy poco haya servido. No le hemos puesto el cuidado necesario ni el respeto a la naturaleza los mexicanos.

Y de paso se nos olvida que los animales no se han extinguido (por fortuna), aunque eso no nos importa (y menos a coyotes y políticos) para acabar con su hábitat a fuerza de construir, por todos lados, “fraccionamientos campestres”.

Por muy fieros que parezcan, pumas, coyotes, lobos y osos, son las víctimas inocentes de esta película llamada “progreso”.

obed@sdpnoticias.com@obedc

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