La Policía Federal (PF) adjudicó contratos por 772 millones de pesos a empresas fantasma en 2018, durante los últimos meses de la administración del priista Enrique Peña Nieto.

De acuerdo con El País, las empresas Dizoal y Esrome fueron creadas por un notario con sede en el Estado de México el 4 de abril de 2017, y unos meses después suscribieron contratos con la dependencia federal para proveerle de equipos tecnológicos y sistemas informáticos.

Esto, pese a que los presuntos encargados de firmar los contratos son dos personas que desconocen toda relación con la empresa o con el gobierno; una de ellas es una mujer pensionada de 65 año de edad, quien no tiene en su memoria relación alguna con el notario.

El otro involucrado es un jubilado de 74 años de edad residente del municipio de Naucalpan, quien tramitó en la notaría en cuestión un testamento en el año 2003 y desde entonces no ha vuelto a las oficinas donde se crearon las empresas.

Al momento de la suscripción de los contratos, la hoy desaparecida Policía Federal dependía directamente de la Secretaría de Gobernación, cuyo titular era el mexiquense Alfonso Navarrete Prida.

Policía Federal habría usado empresas fantasma para lavar dinero

En el año 2019, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que las empresas Dizoal y Esrome habían vendió equipos tecnológicos a la Policía Federal a precios muy superiores a los de mercado o con serios defectos.

Tras preguntar por estas irregularidades, las empresas respondieron que sus proveedores eran las compañías israelíes Cybergloves, Gita Technologies y Septier Communications; sin embargo, la ASF no encontró pruebas de que las compañías mexicanas hayan enviado dinero a Israel como pago por importar los productos.

Sin embargo, la Auditoría no hizo mayores indagatorias; cuestionada sobre su actuación, la entidad dependiente de la Cámara de Diputados señaló que actuó “con todo el rigor técnico y cumpliendo y agotando los procedimientos correspondientes por lo que no existe falta de profundidad”.