Donald Trump resultó más favorecido por el voto latinodurante la elección presidencial de 2020 que durante la de 2016, sobre todo en el estado de Florida, clave para la reelección y donde su retórica en contra del socialismo le granjeó el apoyo entre esta población, principalmente los cubanos opositores a las políticas de Fidel Castro.

En el barrio cubano de la Pequeña Habana de la ciudad de Miami conmemoraban ya la virtual victoria de Donald Trump, que según los expertos fue resultado de diversos factores como su carisma entre los pobladores blancos rurales y su discurso contra el comunismo que acabó por convencer a los hispanos emigrantes de los gobiernos de izquierda en Latinoamérica.

Con base en el recuento a boca de urna de CNN a nivel nacional, el presidente Donald Trump consiguió casi el 50 por ciento de los votos entre los latinos residentes de Florida, frente al 35 por ciento que obtuvo durante la elección de 2016.

Parte de las diferencias entre los votantes también se reflejaron en las prioridades de la gente, mientras los que se decantaron por Trump apelaron a la reconstrucción de la economía, los que optaron por Joe Biden, externaron su preocupación por el manejo de la pandemia de coronavirus y el racismo.

El candidato del Partido Demócrata, Joe Biden, perdió el voto latino, aunque para el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de Florida, Eduardo Gamarra, lo que los residentes en el estado no han entendido es que la estrategia del presidente se limitaba a ganar la elección, pero no modificar las políticas que beneficiarán a los grupos hispanos en Estados Unidos.

Las protestas en contra del racismo que generaron una oleada de réplicas a lo largo del país no generaron eco entre la población latina de Florida que se siente ajena a los afroamericanos y por ende, no impulsó el voto a favor de Biden, dado que los votantes sudamericanos provienen de clases medias y altas de países latinos donde el racismo ya es una constante.

En opinión de Gamarra, el tema Black Lives Matter fue contraproducente en Florida porque el resto de los latinos en otras partes de Estados Unidos tienen una percepción distinta de sí mismos debido a su origen social y están comprometidos con el debate de los derechos humanos, especialmente aquellos que atraviesan los civiles, recupera la agencia AFP.

Un ejemplo de ello es la percepción que tienen los residentes acomodados emigrantes de Cuba, que ven al Black Lives Matter como un “instrumento” de la izquierda para socavar a la democracia, junto con los movimientos antifascistas que son todo lo contrario que generalmente se escuchó en los mitines del presidente Trump que apelaron a crear terror y pánico entre sus votantes.

Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida aseveró que Donald Trump cultivó una estrecha relación con las comunidades cubana y venezolana en Miami para inclinar la balanza del voto a su favor.