El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reiteró que no es “tapadera” de nadie y que no protegerá a ninguna persona señalada por posibles actos de corrupción, aún y cuando se trate de su familia, como es el caso de la actual investigación en curso en contra de su hermano Pío López Obrador.

En su conferencia mañanera de este jueves 5 de noviembre, el mandatario federal fue cuestionado respecto a la solicitud realizada por Pío López Obrador ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para que se deje sin efectos la investigación iniciada por el Instituto Nacional Electoral (INE) por supuestos delitos electorales. Esto ante los videos de 2015 difundidos el pasado mes de agosto donde el hermano del presidente aparece recibiendo más de 2 millones de pesos en efectivo de David León Romero, extitular de la Coordinación Nacional de Protección Civil. 

En su respuesta, AMLO aclaró que no está involucrado en el proceso y reiteró que su gobierno no tolera la corrupción ni promueve la impunidad. En ese sentido, consideró que en el caso se debe de aplicar la ley como a cualquier ciudadano, sin importar que se trate de su  hermano, por lo que precisó que competerá a las autoridades en la materia resolver el sentido de la querella. 

Insistió que la llamada “Cuarta Transformación” ha superado los vicios del influyentismo y el nepotismo heredados de los gobiernos neoliberales, por lo que ahora los familiares o amigos de funcionarios públicos deben responder por sus actos sin ningún tipo de intermediación. Aclaró que ninguna persona puede utilizar su nombre para solicitar favores a algún funcionario o dependencia y que no le fallará a los ciudadanos en su compromiso en contra de la corrupción

“No voy a proteger a ningún corrupto, no soy tapadera, aunque se trate de mi familia. Ya que quede claro. A veces queda la costumbre, como dice la canción, a lo mejor utilizan mi nombre y van y dicen que el presidente, no. No. Yo si tengo que decir algo a un funcionario público es directo”

Agregó que no pide encuentros ni manda mensajes a funcionarios de organismos autónomos como el INE, el TEPJF o la Fiscalía General de la República (FGR), con cuyos mandos no se ha reunido en meses o incluso hasta más de un año. 

Dijo que la “peste” de la corrupción es el mayor daño que se ha hecho a México y el principal factor responsable de la “decadencia” del sistema político. Recordó que “ya no se pertenece”, sino que sus esfuerzos y energía están comprometidos con el bienestar de los ciudadanos.