El pasado 13 de octubre el gobierno de México llegó a un acuerdo con el laboratorio chino CanSino Biologics para aplicar en varias entidades del país su vacuna contra el Covid-19, como parte de la fase 3 de sus ensayos clínicos.

En Oaxaca ya inició la aplicación entre mil voluntarios. El noticiero ‘En Punto’, de Televisa preguntó a los participantes cuál es su motivación para aceptar la aplicación de una vacuna contra el coronavirus que todavía no está aprobada.

“No se siente nada mas que el piquetito. Nos dicen que no nos va a pasar nada, eso yo lo tengo bien claro y deseo que así sea”, comentó Adelaida Martínez, voluntaria para vacuna contra Covid-19.

Oaxaca y Guerrero son los primeros estados que cuentan con autorización de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para aplicar la vacuna contra el Covid-19 elaborada por el laboratorio chino CanSino Biologics.

El primer lote llegó a México el pasado 30 de octubre. En la fase 3 de la prueba clínica participarán cerca de 15 mil voluntarios de 13 estados del país.

“No se está administrando directamente el virus del Covid, es otro que sirve como intermediario para que lleve la proteína del virus contra la cual se busca que se creen defensas” , aseguró Norma Rivera, infectóloga de la Red Osmo de Investigación Clínica.

En Oaxaca, los voluntarios deben cumplir con los siguientes requisitos para recibir la vacuna:

  • Ser mayores de 18 años
  • No padecer enfermedades crónicodegenerativas
  • No estar embarazadas o tener planes de estarlo en los próximos 3 meses

“El viernes 7 de noviembre empezamos con los primeros voluntarios y hasta el momento no hemos tenido ningún reporte de efecto adverso”, dijo Norma Rivera, infectóloga de la Red Osmo de Investigación Clínica.

Alicia López, de 65 años, decidió participar porque tiene esperanza de que la vacuna traiga de vuelta la normalidad previa a la pandemia.

“Pienso que el algo que deberíamos de participar para tratar de atacar esta enfermedad que nos está azotando en todas partes”.

La Secretaría de Salud de Oaxaca se encarga de supervisar el establecimiento y verificar que se cumplan los protocolos y lineamientos autorizados por COFEPRIS. Los voluntarios recibirán seguimiento durante un año para descartar cualquier efecto secundario grave.

“No somos conejillos de indias, al contrario, creo que como personas estamos contribuyendo a la ciencia”, expresó Víctor Bohorquez, director de la Red Osmo de Investigación Clínica.