Por Federico Arreola

Conozco a Tatiana Clouthier desde hace muchos años. La admiro como activista democrática y la estimo como persona.

En 2018 ella apoyó como nadie a Andrés Manuel López Obrador. Lo hizo extraordinariamente bien.

Como coordinadora de la campaña de AMLO en las pasadas elecciones presidenciales tuvo que aparecer en los programas informativos y de debate de todos los medios de comunicación importantes de nuestro país.

Tatiana cautivó a los mexicanos por su franqueza, por su talento y por su sentido del humor.

En algún momento ella fue la figura más popular cercana a Andrés Manuel. Pudo haber hecho una carrera en el poder ejecutivo desde el arranque de la 4T, pero no quiso: prefirió la Cámara de Diputados, algo que desde mi punto de vista no le benefició como figura nacional, pero sí localmente en su tierra adoptiva, Nuevo León.

Durante muchos meses se pensó que ella iba a ser la candidata a gobernadora de Morena en 2021. No quiso. Jamás expresó nada que hiciera pensar a sus paisanos que ella quería gobernarlos. De hecho, prefirió hacerse a un lado.

Ante la falta de militantes con posibilidades, el partido fundado por AMLO tuvo que recurrir a una mujer que el PRI maltrató, Clara Luz Flores, alcaldesa del municipio de Escobedo.

Clara Luz conquistó a todas las personas relevantes del gobierno federal que conoció en reuniones del gabinete seguridad pública, incluido al propio presidente López Obrador. Morena, entonces, decidió ofrecerle ser la candidata al gobierno de Nuevo León.

Antes, sin embargo, los aliados de Tatiana, sobre todo Alfonso Romo, se tomaron la molestia de suplicarle a la hija del Maquío Clouthier que dijera si quería, o no, ir por la candidatura.

Tatiana se mantuvo firme: “no quiero ser candidata”.

Hay buenos hombres en las filas nuevoleonesas de Morena, como Mario Fernández, pero no tienen los tamaños para imponerse en un proceso electoral complejo.

El partido del presidente AMLO decidió que Clara Luz fuera la candidata. Se le prometió a Tatiana que continuará su carrera, si así lo decide, en el gobierno federal.

Uno de los partidos que irán en alianza con Morena, el Verde, gandalla según su costumbre, se adelantó e hizo su candidata a Clara Luz Flores. Normal en la vida política de México. Pero todos sabemos que el Verde no importa.

Hace un par de semanas, el dirigente de Morena, Mario Delgado, estuvo en Sonora y acordó con la militancia local una candidatura de unidad, la de Alfonso Durazo.

El pasado fin de semana Delgado estuvo en Nuevo León para lo mismo: hacer de Clara Luz la candidata de Morena.

Si en Sonora triunfo, Delgado en Nuevo León fracasó.

Un día antes de que llegara el líder del partido, Tatiana cuestionó fuertemente en Twitter a Clara Luz. Se vio como un primer acto de sabotaje. ¿Era necesario que la señora Clouthier lo hiciera? El hecho es que alborotó a los enemigos que Clara Luz tiene en Morena.

Delgado cometió el error, seguramente por falta de información, de permitir que en un clima de encono Tatiana —quien no oculta que detesta a Clara Luz— lo recibiera en el aeropuerto.

Lo que siguió ya era inevitable: una ruidosa protesta, con golpes incluidos, no permitió que la reunión de Morena se celebrara. ¿El resultado? Que no hay candidatura de unidad en Nuevo León.

Habrá una encuesta y ganará, con facilidad, la mujer que en estos momentos gana en todos los estudios de opinión que se aplican en Nuevo León, Clara Luz Flores. Tatiana está de acuerdo con la encuesta, pero en tan malos términos. Lo que dijo en Twitter es lamentable:

“Fuimos compañeros, somos amigos y aparecerán en la encuesta?quienes han levantado la mano hasta hoy: Zarazua, DON Mario, Abrego y la propuesta del Verde.”

Cuando “la propuesta del Verde”, Clara Luz Flores, arrase en la encuesta de Morena, habrá protestas. ¿Es lo que busca Tatiana? No hace sentido.

Clara Luz es en 2020 lo que era Jaime El Bronco Rodríguez en 2014: una figura enormemente popular.

El Bronco tuvo la ventaja de ser candidato independiente, lo que le quitó los negativos de pertenecer a los corruptos y conflictos partidos políticos.

Gracias a expresiones como las de Tatiana Clouthier, que alientan las protestas de los más acelerados en Morena, Clara Luz tendrá en Morena un fuerte pasivo.

Ya debe haber perdido dos o tres puntos en las preferencias de los nuevoleoneses la fórmula Morena/Clara Luz.

Su ventaja sobre el PRI y el PAN sigue siendo amplia, pero se ha reducido. Si de lo que se trata es de convencer a la gente de Nuevo Léon de que no vale la pena votar por un partido de gamberros como Morena, la señora Clouthier está haciendo lo correcto.

No lo merecen ni AMLO ni Morena; tampoco lo merece Clara Luz Flores, quien solo aspira a competir en un ambiente democrático y de limpieza.