Los Bucaneros de Tampa Bay perdían por tres puntos (27-24) y tenían la posibilidad de igualar o ganar el encuentro en la última serie ofensiva, pero una intercepción sobre Tom Brady impidió esto y los Carneros de los Ángeles se llevaron el encuentro del lunes por la noche.

La escuadra de Sean McVay mereció la victoria y alcanzó la misma gracias a su defensiva que apareció en el momento cumbre y de también de su ofensiva que fue comandada por el QB Jared Goff, quien lanzó para 356 yardas por aire y tres pases de anotación.

Brady y los Buccs fueron locales pero nunca tuvieron grandes comodidades en el encuentro; de hecho los Rams empezaron ganando tras un TD de Robert Woods en el primer cuarto, aunque después Mike Evans igualó todo a siete puntos por escuadra.

Fournete por tierra puso otro TD y se pusieron con ventaja de siete, 14 a 7, pero posteriormente el conjunto de los Rams igualó todo y después produjeron otros tres por la vía del gol de campo para ganarlo parcialmente 17-14 al culminar el segundo cuarto.

Brady se mandó dos intercepciones que significaron acciones ofensivas para la escuadra de los Rams, quienes pusieron siete puntos por tres de los Buccs al culminar el tercer periodo, siendo que todo esto complicó a una escuadra de los Bucaneros que finalmente no lograron remontar.

El juego estaba empatado a 24 puntos durante el último periodo y después el cuadro de los Rams anotó un Field Goal para irse arriba por 27 a 24, siendo que tras esto se creía que Brady encaminaría la victoria de los locales pero ahí vino una intercepción lograda por el defensivo Jordan Fuller que cerró el juego para el conjunto de los Rams, quienes alcanzaron un récord de 7-3 de la temporada y los ahora derrotados, los Buccs, se conformaron con un 7-4.