Con la prohibición de abrir durante los fines de semana salvo para realizar pedidos a domicilio en los restaurantes, el sector restaurantero estima que las nuevas restricciones incentivarían a un “tiro de gracia” a la industria, lo que podría generar el cierre definitivo de hasta cuatro mil comedores más.

Jorge Moeller, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) dijo que de los 21 mil restaurantes que hay en Nuevo León, alrededor de seis mil se han visto obligados a cerrar dadas las condiciones de la pandemia, acción que ha repercutido en la pérdida de más de 70 mil empleos.

Ante las nuevas restricciones, señaló que podría repercutir en otros cuatro mil restaurantes cerrados dado que el mes de diciembre representa un 20 por ciento de la venta anual en tiempos normales, sin embargo, al tener una capacidad de operación del 30 por ciento de aforo y al cerrar a las 10 de la noche entre semana, la medida de cerrar los fines de semana servirá como un remate, dijo Moeller.

“De cerrar otros cuatro mil restaurantes, ya representaría la mitad de los restaurantes del Estado los que estarían entubados, no sólo los contagiados de la crisis, sino en cuidados intensivos muriendo”, expresó el Presidente de CANIRAC.

El titular de la cámara criticó que la prolongación de dos semanas del Buen Fin 2020 también incentivó a un repunte de contagios, pues aseguró que, al generarse aglomeraciones en espacios públicos, no se respetaron las medidas de seguridad establecidas en los diferentes giros comerciales.

“Los resultados ahorita son muchos contagios porque mucha gente no respetaba al cien por ciento las medidas establecidas”, agregó.