Un Tribunal Federal dejó sin efecto el auto de formal prisión en contra del expresidente municipal de Iguala, GuerreroJosé Luis Abarca, acusado de presunta delincuencia organizada y por su relación con el caso de los 43 normalitas desaparecidos.

La extinta Procuraduría General de la República (PGR) acusó a Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Así mismo, los señaló de estar relacionados con el grupo delincuencial “Guerrero Unidos”.

El juez Tercero de Distrito de Procesos Federales en el Estado de México abrió un nuevo plazo para que se realice las diligencias correspondientes.

Abarca se encuentra detenido en el penal de máxima seguridad del Altiplano, donde permanecerá hasta que el juez determine su situación legal.

Los cargos que mantienen preso al exalcalde de Iguala son por delincuencia organizada y lavado de dinero.

En agosto la esposa de Abarca obtuvo un amparo para dejar sin efecto el auto de formal prisión por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Sin embargo, el acto falló en su contra por lo que María de los Ángeles fue vinculada a proceso por los mismos delitos.