El Senado de la República aprobó la iniciativa para reformar la Ley del Banco de México (Banxico) que obliga al banco central a comprar excedentes de remesas extranjeras con 67 votos a favor, 23 en contra y 10 abstenciones.

La propuesta que fue impulsada por Ricardo Monreal, recibió el apoyo de la mayoría del partido gobernante, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), pese a la oposición que el propio Banxico externó argumentando que podría prestarse a fungir como una fuente de “lavado de dinero” para los grupos de la delincuencia organizada. El subgobernador Gerardo Esquivel consideró las modificaciones como un “atentado a la autonomía”. 

De hecho, la senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Claudia Anaya, aseveró que con la aprobación se estaba transformando al Banco de México en “la lavadora más grande del país”, pese a lo cual el propio presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, Alejandro Armenta, rechazó las acusaciones.

Según Alejandro Armenta, si Banxico compra los excedentes de remesas, reconoce a los trabajadores migrantes y aseveró que si bien el organismo es autónomo, no está por encima del Estado mexicano e incluso afirmó que se podría modificar su marco jurídico.

Se pone en riesgo autonomía de Banxico: Gerardo Esquivel

El subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, se pronunció en el mismo sentido al lamentar la aprobación de la iniciativa para reformar la Ley de Banxico, afirmando que ponía en riesgo a “las reservas internacionales” y que constituye un atentado a su “autonomía”, por lo cual indicó que esperaba que la Cámara de Diputados corrigiera el dictamen.

Minerva Hernández del Partido Acción Nacional (PAN) alertó sobre el riesgo que significa que el banco central se abra a recibir transferencia en efectivo que podrían provenir de actividades ilícitas.