Aunque es uno de los principales males que aqueja a la ciudadanía y sigue en incremento en el país, la corrupción en Nuevo León va a la baja, destacó ayer el gobernador Jaime Rodríguez Calderón.

Según cifras del INEGI en la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, refirió el mandatario estatal, el número de víctimas de corrupción al realizar un trámite de gobierno se redujo en un 24.4 por ciento.

Recordó que uno de sus principales compromisos fue el erradicar la corrupción, meta en la que se ha avanzado significativamente.

Al momento la entidad se ubica en la posición número 9 de 32, por debajo de Tabasco, Chihuahua, Zacatecas, Baja California Sur, Colima, Tamaulipas, Michoacán e Hidalgo.

“Desde el inicio de mi gobierno, me comprometí con los nuevoleoneses a acabar con la corrupción que imperaba en las instituciones de gobierno y que muchas veces entorpecía los trámites, generando un costo extra para los habitantes”.

“En la encuesta del INEGI que se realizó en 2019 se muestra que Nuevo León redujo un 24% el número de víctimas de actos de corrupción por cada 100 mil habitantes, colocándose la entidad en la posición 9 de 32 lugares”, expuso.

Con base a las estadísticas, 10 mil 348 de los encuestados fueron víctimas de corrupción en 2019, contra 13 mil 690 en 2017.

Contrario a nivel nacional, pues la incidencia aumentó un 7.5 por ciento al pasar de 14 mil 635 a 15 mil 732.

Durango, Ciudad de México y Estado de México, mantienen el liderato.

Los trámites con mayor porcentaje de casos de corrupción son los relacionados con la seguridad pública, el registro de la propiedad o el Ministerio Público.