Elementos de Protección Civil Nuevo León lograron controlar por completo el incendio registrado en el Ejido Corral de Piedra, en la Sierra de Santiago.

El siniestro, ocasionado por la quema de pirotecnia, afectó 45 hectáreas de material bajo, hojarasca y arbustos.

A lo largo de tres días, se contó con la participación de 130 efectivos, 32 vehículos, y el apoyo del helicóptero de Gobierno del Estado.

“Después de tres jornadas de arduo trabajo, fue controlado en su totalidad el incendio forestal en Corral de Piedra, Santiago“.

“El incendio forestal afectó 45 hectáreas, se consumió hojarasca, matorral bajo y arbustos”.

“La corporación agradece el apoyo y la pronta respuesta de las diferentes corporaciones”, se informó

Es de destacar que las fuertes rachas de viento que se registraron durante el miércoles y jueves, así como la dificultad del terreno, complicaron las labores.

Participaron SEDENA, Guardia Nacional, Parque Nacional Cumbres, Protección Civil Santiago, Protección Civil municipales de la zona metropolitana, Agua y Drenaje, Fuerza Civil, Policía de Santiago y ejidatarios. 

Se estima que 9 de cada 10 episodios son provocados por el hombre.

“Recordar que nueve de cada diez incendios lamentablemente son provocados por los seres humanos y dentro de esos nueve, las principales causas son las fogatas, las quemas de basura, las quemas controladas, las colillas a orilla de carretera y el tirar basura”.

“Es muy importante considerar que los factores de riesgo son muy altos, hay mucha vegetación seca, los cambios de temperatura y las condiciones que ha habido los últimos meses permiten que haya mucho combustible en el bosque”.

“Lo principal es evitar realizar fogatas en el bosque, en la montaña, no tirar colillas de cigarro a orilla de carretera, si limpian algún terreno o tienen alguna basura acumulada, no prenderle fuego“, expuso.

Otra de las recomendaciones es evitar el uso de maquinaria y el tránsito de vehículos que emitan chispas en terrenos forestales, pastizales y zonas rurales.

Además de extinguir fogatas con tierra y agua, y apagar rescoldos hasta que dejen de humear.