Por Obed Campos

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“¿Creías que (NL) era leche..?”

Refrán popular

Lo más peligroso para Nuevo León no es la llegada de Samuel García, con todo y lo imberbe y fútil que es con toda su parvada. Lo peligroso realmente es que Samuel no se baje del carrito de la campaña y tengamos por gobernador a un candidato por lo menos seis años.

Samuel García ya ganó en las pasadas elecciones del 6 de junio, pero parece no darse cuenta y sigue con sus frases y actitudes proselitistas.

Lo digo porque esta maña me topo encabezados como este de Milenio: “Samuel busca convencer a gobernador de regreso presencial a nivel básico por la pandemia…”

Es cierto, García Sepúlveda es el jefe del ejecutivo electo, pero aún no entra en funciones, es decir, todavía no se sienta en el despacho del Palacio de Cantera.

Y mientras se da tiempo para fustigar a la legislatura por aquello de la iniciativa de revocación de mandato, con obvia dedicatoria del PRIAN, pero se olvida que él mismo la promovió esa iniciativa, la cual sólo contemplaba, como ahora, la figura de quitar al gobernador, por el gran pleito que entonces se traía contra el Jaime Rodríguez El Bronco.

Y ahora Samuel se tira al suelo, hace pataleta y llama “animal herido” al cuerpo de diputados, al enterarse de esa propuesta y la del intento de agandallarle las paraestatales, antes de que tome posesión.

Eso sí, el fiscalista ya les leyó la cartilla a los aspirantes a integrar su gabinete, y les advirtió que en su administración “no habrá ni se permitirá ningún acto de corrupción”.

Pero eso sí: prometió chamba para todos y todas quienes se quedaron chiflando en la loma, porque no sacaron los votos más que de sus familiares.

Y todavía no llega al cargo. A ver si sus carros no se convierten en calabaza y sus sirvientes en ratones cuando despierte del sueño.

O qué, ¿Samuel creía que era leche?