De enero a diciembre de 2021, la pérdida de vegetación nativa en la Selva Amazónica fue de 10 mil 300 kilómetros cuadrados, equivalente a casi toda la ciudad de Manaus (AM).

Es el peor año de la década para el bioma en términos de devastación ambiental, según una encuesta del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon).

Esto, basada en imágenes de satélite según informó Brasil de Fato.

En el año, la deforestación se disparó un 29% respecto a 2020, período en el que la selva ya había perdido la mayor superficie desde 2012.

Es decir, 8 mil kilómetros cuadrados de destrucción, concluyó el Instituto.

Datos

“Los datos confirman que estamos observando en el país desde que Jair Bolsonaro fue elegido presidente”, dice Márcio Astrini, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima.

“Es un gobierno que fomenta el crimen ambiental, que se ha declarado enemigo del medio ambiente y es responsable de absolutamente todas estas cifras”, indicó.

Bolsonaro celebra

Y es que el portal indica que acostumbrado a minimizar públicamente los efectos de la devastación ambiental, Bolsonaro celebró la reducción del 80% de las multas impuestas a las propiedades rurales por el Ibama.

Se trata de la agencia federal responsable de la vigilancia del medio ambiente.

“Dejamos de tener grandes problemas con el tema ambiental, sobre todo en lo que respecta a la multa…redujimos las multas en el campo en más del 80%”, dijo el presidente Bolsonaro esta semana.

Récord

Además, se indica que los datos del propio gobierno brasileño ya habían indicado una deforestación récord en el Amazonas.

Asimismo, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), de agosto de 2020 a julio de 2021, el bioma perdió 13 mil 200 kilómetros cuadrados de vegetación.

Es decir, se trata de la mayor pérdida de superficie desde 2006.

Grave

Por otra parte Imazon considera el escenario muy grave.

Incluso destaca que entre las consecuencias están “el cambio en las precipitaciones, y la pérdida de la biodiversidad».

Junto con ello, «amenaza a la supervivencia de los pueblos y comunidades tradicionales y la intensificación del calentamiento global”.

Sin ley

La deforestación del Amazonas crece en tierras públicas estatales y federales, que también tuvieron el peor acumulado de la década.

“Las tierras públicas de la unión, regularizadas y no destinadas, deben tener control sobre las actividades ilegales”, explica Antônio Oviedo, investigador del Instituto Socioambiental (ISA).

La deforestación de los montes públicos, evalúa Oviedo, evidencia la invasión que están sufriendo estas tierras sin control estatal.

“Entre 2018 y 2020 hubo un aumento del 29 % en las inscripciones irregulares del Registro Ambiental Rural (CAR) sobre los bosques públicos, y la deforestación dentro de estas inscripciones aumentó en un 100 %”, dijo.

Campeones de la deforestación

Según Imazon, Pará sigue siendo líder en devastación.

Y es que en ese estado ocurrió el 39% de la deforestación en el bioma. En segundo lugar en área talada se encuentra Amazonas, que tuvo el mayor aumento con respecto a 2020: 49%.

Luego vienen Mato Grosso, Rondônia y Acre. De los nueve estados que integran la llamada Amazonía Legal, solo Amapá no registró aumento, al haber reducido la superficie anual deforestada de 27 a 18 kilómetros cuadrados.