La demanda de chips va a experimentar un impulso notable a lo largo de este año.

Impulsada en gran parte por el crecimiento de las redes wirelessInternet de las Cosas y el sector de la automoción. Así lo aseguran desde la consultora KPMG, que ha elaborado un informe y un análisis sobre el tema.

La consultora ha detectado que los fabricantes de semiconductores han modificado sus estructuras de organización para dar respuesta a estas tendencias. Así, un 53% de los que contestaron a la encuesta realizada entre 156 directivos de compañías fabricantes de semiconductores para elaborar el informe aseguraron que habían aumentado su foco en requisitos operacionales concretos para dar prioridad a los chipsets de usos más en boga, que no son los que se utilizan de forma general y pueden integrarse en varios productos.

Perciben mayor crecimiento

El sector piensa que los sensores y los sistemas mecánicos microelectrónicos son las dos categorías de mayor crecimiento entre sus productos. Les siguen los microprocesadores y los chips analógicos y de radiofrecuencia. Además, el fuerte crecimiento en la demanda de sensores y MEMS (micro electro mechanical systems, esto es, sistemas mecánicos microelectrónicos) se debe en gran parte al crecimiento de los despliegues de Internet de las Cosas, que normalmente necesitan muchos sensores para funcionar.

No obstante, la principal fuente de demanda han sido las comunicaciones wireless. Especialmente el 5G, que precisa una ubicación más densa de las estaciones base que su antecesora, la tecnología 4G. Por eso se necesita más silicio para dar servicio a un área geográfica determinada. Por lo tanto, el 5G ha impulsado la demanda de chips con fuerza.

Pero, debido a los problemas de suministro que sufre el sector, alrededor de la mitad de los encuestados aseguraron que la cadena de suministros de su principal prioridad estratégica.

Un 77% de las empresas aseguran que la retención del talento está entre sus principales prioridades, frente al 60% que dicen lo mismo de los problemas de suministro.

Escasez de chips

El sector lleva ya sufriendo escasez de talento desde hace varios años, algo agravado porque empresas que en principio no se dedican a los chips han empezado también a desarrollarlos. En este marco, según los autores del estudio, «las empresas harían bien en pensar seriamente en formar a sus empleados actuales, poner en marcha programas de aprendizaje y asociarse con centros de estudios superiores y universidades para aumentar el número de graduados que tienen titulaciones relevantes para el sector de la tecnología«.

Por otra parte, un 56% de los encuestados creen que la escasez de chips actual no terminará hasta 2023, mientras que un 42% opina que terminará en 2022. Y casi el 90% cree que la plantilla de su empresa crecerá en 2022, casi un 40% más que los que lo pensaban el año pasado.

Lincoln Clark, socio responsable de la división global de semiconductores de KPMG, señala que «aunque los problemas con la cadena de suministros y el talento siguen existiendo, se espera que el sector de los semiconductores consiga los mayores ingresos de su historia con 600.000 millones de dólares en 2022. A medida que las presiones económicas descienden, la confianza en el potencial de crecimiento del sector es probable que siga aumentando a lo largo de los próximos años».