Por Félix Cortés Camarillo

Hay noticias en la tierra del cabrito y el machacado con huevo. Y no son noticias gratas.

El secretario de Movilidad del gobierno del Estado de Nuevo León, a la chita callando, ha presentado una propuesta para aumentar las tarifas del transporte en la zona metropolitana de Monterrey, la capital nuevoleonesa. Hay que decir que la zona metropolitana incluye al menos seis municipios y que uno pasa de uno al otro cruzando una calle o pasando un semáforo, sin darse cuenta.

Ajústense los cinturones porque la intención es elevar la tarifa del metro, que actualmente es de cuatro pesos con cincuenta centavos en las tres famélicas, insuficientes y retacadas líneas, a quince pesos por cráneo. Un incremento del 233%. Aún hay más, como dicen los clásicos. El 72 por ciento de los regiomontanos se mueve en camiones de transporte urbano. Don Hernán Villarreal propone un plan de tarifas diferenciadas para dejárnosla ir, en confusiones que no puede descifrar ni un doctor en matemáticas.

Habrá, si lo aprueban los diputados, dos planes tarifarios, el ordinario y el preferencial. Quien tome un camión en la periferia de Monterrey, con tarifa ordinaria, pagará 18 pesos en su primer tramo; en el transbordo, otros nueve; el tercero será de gorrita café. Total, 27 pesos por viaje, que por lo menos se hacen dos al día. En la tarifa preferencial, el primer tramo cuesta quince, el primer transbordo 7.50 y el segundo gratis. Total 22.50. La tasa de aumento oscila entre el ochenta y el cien por ciento. Los transportistas dicen que así no es negocio operar. Quieren cobrar más. De todos modos, Juan te llamas.

El precio de los insumos esenciales para un hogar se ha incrementado en un 24%. Además de ello, para celebrar el natalicio del Benemérito – y, sobre todo, antes de que se inaugure aunque no se ponga en servicio el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles- los regiomontanos se enteraron de que tendrán un día rotativo a la semana agua en sus hogares solamente de las 5 a las 9 de la mañana.

            Ayer me comentaron que en muchas casas de Monterrey agradecerían tener agua, aunque fuera de las cinco a las nueve. No hay. Por excepción, y sin aviso, sale un chorrito que se hace grandote y se hace chiquito. Grave el asunto.

Noticiosamente, un pastel delicioso para un cabecero de periódico con ingenio y audacia, como todos los cabeceros de periódico. ¿Sabe cuál es el encabezado principal de todos los medios?

La detención, juicio, consignación, fichaje y persecución judicial del ex gobernador Jaime Heliodoro Rodríguez, por delitos electorales.

La estrategia del presidente López de tender cortinas de humo para ocultar lo realmente importante, ha hecho escuela.

Para que los mexicanos nos olvidemos de la casa de Houston, del mal manejo de las vacunas contra el Covid, de la inflación galopante, la violencia asesina, el desprecio y abuso de las mujeres y tantas otras cosas que nos agobian, el presidente López reclama el penacho de Moctezuma, “pausa” las relaciones con España, llama borregos a los diputados de la Unión Europea y agrede, vitupera e insulta todos los días a los periodistas que no quieren sumarse al grupo de los corifeítos. También en Nuevo León. Humo en los ojos.  

PREGUNTA PARA LA MAÑANERA (porque no me dejan entrar sin tapabocas): con todo respeto, señor presidente, de veras ¿no sabía usted nada de las propiedades del fiscal Gertz Manero, un departamento en la zona cara de Madrid y tres más en la nada barata isla de Ibiza, allá en la España, amén de otras propiedades: una ubicada en el número uno del este de la calle 66 en Nueva York, en la esquina con la quinta avenida, y otra en Santa Mónica, California?  Si me dice que no lo sabía, se lo creo. Ya se lo han chamaqueado otras veces.

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