La Carpeta:
1 de 10
 
.
Staff
diciembre 5, 2018, 7:36 am

Mientras se encontraba en el interior de un bar en la zona centro de Ciudad Benito Juárez, un hombre fue ejecutado a balazos por una persona que portaba pasamontañas, y quien tras los hechos logró darse a la fuga.

La ejecución fue cometida la noche del lunes alrededor de las 23:36 horas, en el establecimiento con razón social “Bar Chentes”, ubicado en la calle Francisco Naranjo y Arturo B. de la Garza, en Juárez.

El hombre fallecido fue identificado en el mismo lugar de los hechos como Fernando Hernández Rodríguez, que contaba con 45 años de edad, y quedó en el interior del local, boca abajo y en un charco de sangre.

Aunque al lugar arribaron paramédicos, ya nada pudieron hacer pues la víctima ya había falleció en el mismo lugar, tras las diversas lesiones de bala que sufrió en su cuerpo.

Además acudió al sitio personal de Seguridad Pública de Juárez, quienes fueron los primeros en recibir el reporte de herido por arma de fuego, y al arribar se percataron de que el hombre lesionado ya había fallecido.

El presunto asesino fue descrito como un hombre de aproximadamente 1.85 metros de estatura,  complexión delgado, con vestimenta negra y pasamontañas, quien llevaba una pistola tipo escuadra.

En el interior del local las autoridades encontraron dos casquillos de calibre .45 milímetros y una bala deformada.

Algunos de los testigos de los hechos señalaron a la policía, que el presunto entró al bar y sin decir nada comenzó a disparar contra el ahora occiso, para luego salir rápidamente y darse a la fuga, desconociéndose si lo hizo a pie o en algún auto.

El bar fue cerrado por la policía, más tarde arribó el personal del Instituto de Criminalística y Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, quienes revisaron el cadáver y levantaron huellas en el área.

Los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones se hicieron cargo de las indagatorias, entrevistándose con los empleados del lugar, así como clientes que fueron testigos de los hechos.

Más tarde y una vez que se dio fe del cadáver, el cuerpo fue llevado en la Unidad del Servicio Médico Forense al Anfiteatro del Hospital Universitario para la autopsia correspondiente.

La zona de los hechos permaneció resguardada por los efectivos de la policía, hasta que terminaron con las indagatorias.

Las autoridades estimaron que la ejecución estaría ligada a un grupo de  la delincuencia organizada.

// El Porvenir