Por José Jaime Ruiz.

¿Es necesario que parte de los egresos se gasten en programas insulsos e insultantes? ¿Qué aportan las discusiones, entre ignorantes y pasionales, de John Ackerman (@JohnMAckerman) y Sabina Berman (@sabinaberman)en “John & Sabina”? ¿Y “La maroma estelar” de Hernán Gómez Bruera (@HernanGomezB)? En rigor, nada. Los sueldazos fifís de estos conductores contrastan con los despidos del IMER, aunque parece que, por la presión, estos van a reconsiderarse, inclusive se habla de una transferencia de 11 millones de pesos (ya dijo Jesús Ramírez que no se darán esos despidos), lo cual palidece con las ganancias personales del trío John, Sabina & Hernán.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (@lopezobrador_) define a los fífís como fantoches, conservadores, sabelotodo, hipócritas, doble cara. No otra cosa he visto en los nuevos programas de Canal Once, no en Sabina, pero sí en Ackerman y Gómez.

El discurso de John pretende ser chairo, su vida lo delata como fifí. Apapachado por el sistema de la 4T, Ackerman es un privilegiado y, renunciando a la tarea intelectual, es un acomodaticio seguidor, acólito, del presidente Andrés Manuel López Obrador, también esposo de la poderosa secretaria de Estado, de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros. Reportó El Sol de México: “La pareja ha invertido unos 9 millones 256 mil pesos en la compra de tres departamentos y tres casas, así como han gastado unos 751 mil pesos en la compra de dos automóviles”.

El presupuesto privilegia a los apologistas recalcitrantes de la 4T. Consentidos de AMLO, les dan espacios, ahí la austeridad republicana no existe.

Divulgó El Economista: “La serie de televisión ‘John y Sabina’, protagonizada por el politólogo John Ackerman y la dramaturga Sabina Berman, que se transmite por la señal educativa de Canal 11, tiene un costo de 4 millones 257,042 pesos, lo que corresponde a 0.7% del presupuesto total para las señales de televisión y radio del Instituto Politécnico Nacional (IPN)”.

El sueldo mensual de Berman asciende a 131,412.6 pesos.

El sueldo mensual de Ackerman asciende a 73 mil siete pesos.

El sueldo mensual de Gómez asciende a 51 mil 40 pesos.

En este país de pobreza extrema, de pobreza, de desigualdad, de inmigración como crisis humanitaria, esos sueldos fifís insultan. Programas televisivos que denuestan a los “adversarios” de Andrés Manuel y se sumergen en una especie de “comunicación orgánica” con efectos de propaganda política. En la peor contradicción, no tienen una propuesta comunicativa innovadora, sólo repiten las fórmulas agotadas de la comunicación neoliberal.

Estos intelectuales fifís deberían de recordar las palabras de Pierre Bourdieu: “Hoy, es la lógica de la política, la de la denunciación y la difamación, de la ‘esloganización’ y de la falsificación del pensamiento del adversario, la que se extiende frecuentemente en la vida intelectual” (Intelectuales, política y poder, Eudeba, p. 185).

@ruizjosejaime

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