Los cuerpos de Óscar Alberto Martínez y de Valeria, su hija de 23 meses, migrantes que murieron ahogados el pasado domingo en el río Bravo en su intento de cruzar a Estados Unidos desde México, llegaron a El Salvador este domingo.

Los cuerpos de los inmigrantes salvadoreños ingresaron la mañana de este domingo a El Salvador por la frontera La Hachadura (Ahuachapán), desde Guatemala, en dos vehículos de una funeraria.

Los cuerpos partieron desde la frontera a San Salvador por carretera poco antes de las 09:00 (15:00 GMT) de la mañana, en un recorrido de más de 120 kilómetros, porque era un procedimiento mucho más rápido, mucho más directo y permitiría tener mayor “cuidado de los cuerpos”, informó el diario La Prensa Gráfica.

La llegada al cementerio La Bermeja fue a las 11:00 horas (17:00 GMT) en una carroza fúnebre, para realizar las exequias.

Medios locales e internacionales se apostaron afuera de la funeraria municipal, pero de acuerdo con la información, el entierro se efectuó sólo con la familia y de manera íntima.

En el último mes, la crisis migratoria se agudizó, luego que Estados Unidos dio un ultimátum para acabar con el flujo migratorio. Las autoridades de El Salvador sostienen que entre las razones que motivan la migración irregular se encuentran la búsqueda de mejores condiciones de vida y la reunificación familiar.