Por Francisco Tijerina

“Primero yo, y que se hunda el mundo”. // José Gálvez interpretando al periodista
Jaime Esquiven en “Seis días para morir”.

Como aquel ambicioso periodista que interpretaba Pepe Gálvez en la película “Seis días para morir”, al que nada le importaba con tal de conseguir la nota y repetía siempre la frase de “Primero yo, y que se hunda el mundo”, están la Canaco, Coparmex y Consejo Cívico en su postura en relación con el aumento a las tarifas del transporte.

Más que pensar en el servicio, en sus pares los transportistas o en los sufridos usuarios, los organismos fijan su postura de votar en abstención pensando en ellos y sólo en ellos, en no quedar mal con nadie y esto no es una actitud responsable.

Argumentan que votar a favor o en contra no resuelve nada, lo cual tal vez tenga un poco de razón, sin embargo el abstenerse de votar ayuda menos porque no se avanza en una solución.

Es como si a un enfermo grave le pudiesen aplicar un poco de medicina y sus familiares (en este caso los organismos de la IP) decidiesen no aprobar la medida porque sería sólo un pequeño alivio y no definitivo.

Actuar con responsabilidad sería el emitir un voto, en uno u otro sentido, condicionando públicamente a las partes a la construcción de una agenda de soluciones reales y verdaderas, con metas cuantificables en el corto, mediano y largo plazo.

No habrá, jamás, una solución completa a una problemática que se ha dejado crecer por años y que además de los problemas técnicos y económicos, se le han agregado elementos políticos.

Por un lado ningún gobierno desea aumentar las tarifas (por algo no lo han hecho en los últimos años); esa postura la comparte la mayor parte de los consejeros que deben aprobar el incremento. Por el otro los transportistas trinan porque tienen años recibiendo lo mismo y los precios de todo han ido a la alza, aunque siguen ahí, metidos en el negocio.

¿De verdad en Monterrey no somos capaces de realizar un estudio serio y confiable que nos diagnostique el estatus de nuestro transporte público y con base en ello las vías de solución para transformar lo que ha sido una anarquía absoluta en un ejemplo a nivel nacional?

La postura de Coparmex, Canaco y Consejo Cívico además de irresponsable terminará siendo un balazo en el pie para muchos de sus representados porque si no se mejora el transporte las repercusiones terminarán pegándoles en retardos y faltas de su personal, además de fallas, errores y un mal ambiente laboral, lo cual les pegará en sus economías.

“Primero yo, y que se hunda el mundo” es la salida fácil, la cómoda, la de no me involucro, la de prefiero hacer “como que me habla la Virgen” y no pelearme con nadie, la de prefiero que la comunidad me siga viendo como su defensor y no como su enemigo.

Votar en abstención no es coherente, congruente ni responsable.

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