Por Francisco Tijerina Elguezabal

“La verdad siempre se halla en la simplicidad y no en la multiplicidad y confusión de las cosas.” // Isaac Newton

Hay políticos que confunden su labor con la popularidad, el andar por la vida de “cáeme bien”, convirtiéndose en el ajonjolí de todos los moles y disfrazarse todos los días de superhéroe defendiendo cualquier causa, por mínima o pequeña que esta sea.

Son políticos de alharaca, de mucho ruido y pocas nueces, de simple relumbrón que no manejan una agenda seria, ordenada y con objetivos y que se dejan llevar por la coyuntura para aparecer la mayor cantidad de veces posible en los medios de comunicación.

Te das cuenta porque al día siguiente lo que era su gran tema pasa a segundo término ya que tienen como nueva prioridad el montarse en la ola de la denuncia de alguien más, un medio, organización o persona.

Obedecen a las nuevas reglas del juego de la política en las que no importa lo que hagas, sino cuántas veces aparezcas en las noticias haciendo ruido.

Sé que con la anterior descripción ustedes han podido ubicar a muchísimos políticos en su entorno, pero en mi caso específico me refiero al diputado local Waldo Fernández quien, a tiro por viaje, se sube a todos los rings, empieza todas las peleas, pero no termina ninguna.

Coloquialmente hablando y en términos futboleros sería un “jugador llanero”, de esos que suben y bajan, que defienden y atacan, que participan en todas las jugadas, pero que lamentablemente no concretan y ahí el asunto se trata de meter goles.

Igual ocurre en la política. De nada sirve el ruido, los gritos, sombrerazos, manotazos y alaridos, si no se es capaz de crear una agenda, sostenerla con disciplina y no cejar hasta dar resultados, buenos, malos o regulares, pero resultados. Cerrar círculos, dicen algunos.

En muchos sentidos la percepción puede ser más fuerte que la realidad, pero rinde muchos mayores frutos la política del trabajo y los resultados, el poder presumir lo que hiciste de verdad (no las simples propuestas, exhortos e iniciativas presentadas en la Oficialía de Partes, por piedad de Dios).

No se trata de tronar cohetes, sino de dar resultados y esos, hasta ahorita, son absolutamente nulos.

ftijerin@rtvnews.com