Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Se dice que existen tres clases de testigos:
Los que han visto bien, pero dudan de lo que han visto.
Los que han visto mal, pero creen haber visto bien.
Y los que no han visto nada y aseguran haber visto todo”
Marco Aurelio Almazán

Entre más veo a los políticos de hoy menos les entiendo.

Tienen una condenada fijación por aparecer todos los días en sus redes sociales que termina siendo enfermiza, porque consideran que si no salen ahí no existen, no han hecho nada, no trabajaron.

Apuestan por la cantidad y con ello pretenden alcanzar la permanencia en la memoria, cuando en realidad deberían buscar la calidad de sus mensajes para realmente instalarse en la mente de los ciudadanos.

Les dices, les repites, les insistes, en que menos es más y no, ellos “ahuevados” en que no importa lo que sea, hay que subir selfies, historias, videos, hay que decirlo todo, todo el tiempo.

Y así es un mismo día hablan de salud, de seguridad, de turismo, de infraestructura, de temas sociales y hasta se dan el lujo de tomarse fotos con la familia y publicar historias personales. Al final los receptores los vieron mucho, pero no recuerdan nada.

Son conocidos, sí, pero total y absolutamente intrascendentes. La gente se acuerda de su rostro y tal vez de su nombre, pero no es capaz de mencionar una obra importante, una acción de verdadera repercusión.

Valoran más el “like” del día que la construcción de una imagen en función de los resultados, sin darse cuenta de que el primero es endeble y frágil, tanto que se puede destruir en una sola publicación y el otro tiene cimientos y brinda un blindaje a futuro.

No entienden de sobreexposición y menos de administración del recurso informativo y de imagen; tienen, como muchos de nuestros jóvenes, la teoría de vivir de prisa y obtener resultados inmediatos sin pensar que la política es un maratón y no una prueba de velocidad.

Y así los vemos, hablando de 45 temas en un solo día, creyendo que el aparentar que hacen muchas cosas es sinónimo de en realidad hacerlo, cuando en realidad “posan” o “hacen como” que hacen mucho, cuando en realidad no están haciendo absolutamente nada.


ftijerin@rtvnews.com