Tras bloquear la Carretera Nacional, habitantes de diferentes comunidades de Montemorelos se apostaron frente al paso de la camioneta del secretario general de Gobierno, Javier Luis Navarro Velasco, a quien lo dejaron a pie sobre la vía federal, y pudo liberarse del bloqueo y protesta a bordo de una patrulla de Fuerza Civil; reportó MILENIO.

Después de una hora de diálogo, sin éxito, con residentes que piden a gritos cancelar la obra de extracción de agua en el río Pilón, el secretario general de gobierno, Javier Luis NavarroJuan Ignacio Barragán, director de Agua y Drenaje de Monterrey; y Marcos González, secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario, partieron en vehículos oficiales diferentes.

Sin embargo, cuando Navarro Velasco abordó su camioneta Suburban Sierra, y al intentar cruzar la valla y barricada humana de vecinos inconformes, también fue bloqueado.

Al descender de su vehículo, los vecinos volvieron a reclamarle y exigirle que se cancele la obra de extracción de agua en el río Pilón, causante del bloqueo a la Carretera Nacional, en Montemorelos.

«Váyase a pie, que se cancele la obra, no lo vamos a dejar pasar, llévese los tubos, aquí se va a quedar, agarre sombrita, agarre una botellita de agua, pero no se va», fueron algunos de los gritos que le hacían al funcionario estatal.

Ante el rechazo de los manifestantes, Navarro Velasco y sus escoltas optaron por continuar a pie y caminar por la vía federal unos 300 metros.

Una granadera de Fuerza Civil, identificada con el número FC2002, arribó en sentido contrario por la Carretera Nacional donde el secretario general de Gobierno abordó y partió a las 15:13 horas.

«No me dan la oportunidad, sé que es gente muy cerrada, se ve que tienen otras intenciones que no es simplemente el agua, es gente que tiene conflictos políticos», dijo.

¿Lo dejaron a pie y no se pudo ir en su auto?

«Pues acompáñenme… (mejor) irme con ustedes… hasta que aguanten ustedes», respondió.

Tras casi 6 horas del bloqueo, elementos de Fuerza Civil liberaron la Carretera Nacional en forma pacífica.

Imagen portada: Roberto Alanís | MILENIO