Efectivos de la Policía Federal reforzaron las medidas de seguridad en el Senado, tras el atentado con un “libro bomba” que sufrió la legisladora de Morena, Citlali Hernández, el pasado 29 de mayo. “Estamos haciendo rastreos en la mañana y en la tarde. Todo está tranquilo, no hay ningún artefacto ni nada”, dijo un oficial de la Policía Federal.

Revisan oficinas y hasta cajuelas de autos

Rambo y Chita, dos binomios caninos de la PF, así como Blaki y Óscam, de la Cámara de Diputados, vigilan desde el miércoles 29 de mayo y por tiempo indefinido, el Senado de la República. Revisan todos los paquetes que llegan y también las oficinas de los legisladores.

“Hay áreas donde nos van a indicar Seguridad, realmente solo venimos como apoyo. Nosotros estamos para eso, tenemos esas funciones, de donde venimos es un trabajo que realizamos todos los días”, dijo Sergio, encargado de un binomio canino en la Cámara de Diputados.

El reforzamiento de Seguridad incluye los cuatro accesos peatonales y los dos vehiculares, donde se inspeccionan las cajuelas de todos los vehículos.

Senado tenía casi mil cámaras de vigilancia, pero gran parte no sirve

Antes del atentado que sufrió la senadora Citlalli Hernández, las medidas de seguridad eran más relajadas. En el Senado trabajan 192 elementos de seguridad. Cuenta con 900 cámaras de vigilancia, de las cuales 219 son digitales y el resto no sirven o son analógicas. La Cámara buscará adquirir 600 nuevos equipos.

“Vamos a actualizar nuestros protocolos y nuestras medidas internas. Vamos a hacer todo lo posible porque no ocurra eso y porque el Senado siga siendo un lugar seguro”, aseguró el senador Ricardo Monreal.

Foto propiedad de: Tomada de video / Noticieros Televisa

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