El priista Carlos Romero Deschamps estaría cerca de abandonar la Secretaría General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, de acuerdo con una versión publicada este 15 de octubre en Reforma.

El diario publica en su primera plana de este martes que el exsenador y exdiputado federal contempla separarse de su cargo pese a que su periodo al frente del sindicato concluye en el año de 2024.

De acuerdo con la versión, Romero Deschamps ya ha informado su deseo de salir del STPRM a colaboradores cercanos y al propio Gobierno Federal. Además, se afirma que el presidente Andrés Manuel López Obrador se mantendrá al margen tanto de la salida del líder como del proceso para designar a un sucesor.

Romero Deschamps ha permanecido al frente del STPRM por casi tres décadas

Con 76 años de edad, Carlos Romero Deschamps llegó al liderazgo del sindicato petrolero en 1993 y desde entonces se ha mantenido en el cargo de manera ininterrumpida.

En paralelo a su actividad sindical, también forjó una carrera como legislador, desempeñándose dos veces como diputado federal y dos veces como senador de la República, la última vez entre 2012 y 2018, en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Sus décadas como líder del STPRM no ha estado exenta de polémicas. En los primeros años del siglo, la administración de Vicente Fox Quesada lo acusó de desviar mil 100 millones de pesos del sindicato hacia la campaña presidencial del candidato presidencial priista Francisco Labastida Ochoa, en un escándalo conocido como Pemexgate; sin embargo, nunca fue arrestado por los hechos.

En julio pasado, presenció el arresto de su abogado personal, Juan Collado, cuando ambos comían en un lujoso restaurante ubicado en Lomas de Chapultepec. De acuerdo con versiones periodísticas, Romero Deschamps se tiró al piso cuando vio a la policía, pensando que buscaban arrestarle a él.

Presidente niega injerencia en disputa sindical

En su conferencia matutina de este día, el presidente López Obrador fue cuestionado sobre la posible salida de Romero Deschamps, a lo que respondió que se trata de un asunto que sólo le compete al sindicato petrolero y ellos buscan mantenerse al margen.

Sobre las acusaciones de corrupción en contra del político tamaulipeco, apuntó que, en su momento, deberá responder a las denuncias en su contra “sin que haya persecución sino con apego a la legalidad”.

Además, descartó que su renuncia se deba a presiones de su administración y no hay “ninguna negociación” para apresurar su salida.

“No vamos nosotros a quitar a un dirigente para poner a otro dirigente no nos corresponde es un asunto que le corresponde a los trabajadores”.

Finalmente, resaltó que el Congreso de a Unión aprobó en meses pasados reformas legales que dan mayor transparencia a las elecciones de líderes sindicales donde se privilegia el voto libre, secreto y directo.

Fotografía: Enrique Ordóñez / Cuartoscuro