Nueva Zelanda aprobó la eutanasia a través de un referendo, convirtiéndose en el primer país del mundo en hacerlo en beneficio de los pacientes con enfermedades terminales, luego de que 65.2 por ciento de los votantes respaldaran la decisión el pasado 17 de octubre.

Los resultados preliminares de la encuesta a favor de la eutanasia se publicaron este viernes 30 de octubre, aunque la ley se había aprobado hace casi un año por el Parlamento con una provisión para un referendo vinculante que entraría en vigor el 6 de noviembre de 2021.

A partir de noviembre de 2021, un médico podrá administrar una droga letal a cualquier adulto que le quede un máximo de seis meses de vida y padezca un enfermedad terminal “insufrible” siempre que el paciente lo haya solicitado de forma consciente y voluntaria, en un país donde alrededor de la mitad de la población se ha declarado no religiosa.

El líder del partido ACT, David Seymour, aseveró que la decisión de aprobar la eutanasia, la sociedad de Nueva Zelanda se vuelve “más compasiva y humana” dado que aquellos que sufren agudas muertes, ahora pueden decidir, controlar, recuperar su dignidad y autonomía sobre sus cuerpos y vidas con el imperio de la ley.

Entre el 33.8 por ciento que votaron en contra, había quienes afirman que no existen salvaguardas para evitar presiones sobre los enfermos terminales o tiempo de reflexión suficiente contra la toma de decisión y procedimiento, recupera la agencia EFE.

Sin embargo, Matt Vickers, viudo de Lecretia Seales, una mujer que defendió ante los tribunales neozelandeses su derecho a morir, afirmó que sus compatriotas podían contar con la seguridad de que la eutanasia sería segura dado que se combinaba con otras leyes que protegían los derechos humanos.