Por Malthus Gamba

Hace unos días, Jenaro Villamil, actual presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, apunto en uno de los foros instrumentados para discutir democráticamente la Reforma Eléctrica, lo siguiente:

“Personeros del Instituto Nacional Electoral, han estado intimidando a los medios públicos, para que no se transmita el Parlamento Abierto, bajo la justificación de que entramos en veda electoral”.

“La veda, no es mordaza, señor Ciro (Murayama). La veda no tiene porqué suspender las transmisiones del canal del Congreso, ni suspender el Parlamento Abierto. Me parece indebido, que por dos personas (Lorenzo Córdova y Ciro Murayama), el Instituto Nacional Electoral, asuma las funciones de Torquemada, de censores, en lugar de promotores de la discusión y del debate abierto”.

“El INE no fue creado para regular medios y mucho menos, para censurar. El INE fue creado para promover la democracia y la imparcialidad en el país. Y creo que en este momento es muy importante observar, como en un debate tan importante como el de la Reforma Eléctrica, utilizan DOS, DOS consejeros del INE, todos los instrumentos de un órgano del Estado mexicano, para estar intimidando a otros órganos del Estado mexicano, o a otros Poderes de la Unión”.

“Me parece grotesco y creo que es necesario decirlo en este momento, porque se están extralimitando…”.

El fuerte señalamiento que hace Villamil a los dos consejeros del INE, que han actuado hasta la fecha como militantes de las fuerzas opositoras, contrarias al proceso de transformación que impulsa el presidente López Obrador, es claro.

Hay una sociedad que en este momento, intenta crear vías de participación democrática, para la toma de decisiones importantes, que afectan al país.

Del otro lado están aquellos pocos que intentan frenar, a toda costa, ese cambio que afecta los intereses de grupos que fueron privilegiados durante el periodo neoliberal.

Que Lorenzo Córdova y Ciro Murayama intenten ocultar las expresiones que los diversos actores políticos, empresariales, informativos, académico y de la sociedad civil, están exponiendo en el Parlamento Abierto, es reprobable y pudiera constituir causal de delito.

Porque ni siquiera lo hacen personalmente y ajustados a la reglamentación que regula la veda electoral. Actúan usando personeros, que tratan de amedrentar a quienes tienen el control de los medios masivos de comunicación. “Golpeadores” electorales.

Atentan contra la Reforma Eléctrica, argumentando falsamente, que viola el periodo de veda. Los verdaderos violadores de esa veda, son precisamente estos dos personajes.

Lorenzo Córdova asistió hace poco a un acto de carácter partidista, en la sede del partido Acción Nacional. Ahí dio un discurso donde habla del supuesto riesgo que corre la democracia, con las acciones de austeridad y claridad en la rendición de cuentas, que impulsa el gobierno de la Cuarta Transformación. Eso no les gusta. La opacidad es su territorio natural.

Después tiene una reunión con los representantes de Morena. Pero el acto se verifica en las oficinas del Partido en el Congreso y no en las instalaciones de Morena. Una gran diferencia en estos dos eventos.

Ciro Murayama tiene programada una conferencia para el día 28 de este mes, en la cual participarán también, aunque en distinta fecha, Santiago Creel y Xóchitl Gálvez. Es un ciclo de conferencias que presenta la organización opositora, Sí Por México, de Claudio X González.
El tema es abierto. Ahí no aplica la veda electoral.

Los colores que utiliza la propaganda diseñada para este ciclo de charlas, son los mismos que identifican a la organización conservadora. Y Ciro Murayama no tiene empacho en aparecer como uno de los tres conferencistas asistentes. Los otros dos son conocidos militantes del Partido Acción Nacional.

La actitud de estos dos reprobables personajes, es desafiante hacia el resto de las autoridades en el país. La Suprema Corte de Justicia y el Tribunal Electoral, les otorgaron “blindaje” contra acciones administrativas y penales en su contra, por no cumplir lo que a la letra dice la Ley para Revocación de Mandato y la Constitución Mexicana.

No pueden ser acusados de omisión o desacato a la Ley, si la cantidad de casillas instaladas el día de la votación, es inferior a la que se registró en la pasada elección federal. Por razones presupuestales que la autoridad considera válidas, los consejeros del INE pueden quedar al margen de las sanciones que establece la Ley.

Así es que el INE anuncia que instalará el mismo número de casillas usadas en la pasada consulta. Una cantidad muy inferior a la de la última elección. Pero hay algo más. Nos dice que el costo de este ejercicio será de, aproximadamente, 1,500 millones de pesos, siendo que la última consulta, nos costó únicamente 500 millones de pesos.

Los señalamientos de Jenaro Villamil se añaden a los reclamos de la Cámara de Diputados e, incluso, del presidente López Obrador quien señaló, en la conferencia mañanera, que tenemos unas autoridades electorales que en nada defienden la democracia. Tenemos a dos consejeros electorales con fuerte filiación conservadora. Dos personajes que dedican su tiempo y los recursos de un instituto que debería ser el garante de la legalidad y de la transparencia, para minar un proceso democrático que tiene como fin establecer el mecanismo constitucional que nos permita alcanzar la seguridad energética, en materia de electricidad.

En lugar de recibir apoyo del INE, las demás autoridades y poderes del país, tienen que remar a contracorriente para salvaguardar los derechos ciudadanos y la libre participación democrática. Porque la consigna de los consejeros Lorenzo Córdova y Ciro Murayama es evitar la difusión de toda información que pueda servir a los ciudadanos para votar en favor de una Reforma Eléctrica que termina con los vicios y privilegios del sector privado, tan dado al saqueo de los recursos nacionales.

“La veda no es mordaza, señor Ciro”, dijo Jenaro Villamil. Y podríamos agregar que la mordaza a medios informativos y canales oficiales, sí constituye un atentado a los derechos ciudadanos. Es algo grave que no podemos pasar por alto.

Dos personas no pueden impedir que un proceso de discusión que importa a todos quede en el espacio reducidos del Congreso, cuando ese mismo Congreso está haciendo su parte para que en el Parlamento Abierto la sociedad participe en su conjunto.

Urge la Reforma Electoral, para sanear todos los vicios que se han dado al interior del INE. Pero urge también poner un freno a estos dos consejeros que, viviendo en medio de privilegios y cobrando sueldos ofensivos, trabajan para los grupos de poder económico que pretenden seguir medrando con la generación, distribución y venta de energía eléctrica.

Es tiempo de mostrar un repudio generalizado a las acciones antidemocráticas utilizadas por Lorenzo Córdova y Ciro Murayama. Juicio político y destitución inmediata para ambos.