Los autoservicios aplican sus promociones veraniegas para captar clientes, quienes se ven afectados por el alza de precios y son más cautelosos

La estrategia comercial para la temporada de verano de las tiendas de autoservicio vivirá en 2022 un contexto inflacionario no visto en décadas, que presiona los bolsillos de los consumidores y que las cadenas pelearan por ganarse las bajas ventas que se esperan por cautela; informó MILENIO.

Marisol Huerta Mondragón, analista de Ve por Más, afirmó que esta temporada que aprovechan firmas como Soriana, Walmart, La Comer, entre otras, es una oportunidad de captar a un consumidor que ya le afecta el incremento en precios.

“Las empresas tratan de ganar tráfico…, es ahora cuando tienen que retomar esta estrategia de volumen y gente que no funcionó durante el primer año de la pandemia, cuando las personas se adelantaron con compras de pánico. Vemos que es una decisión acertada para el consumidor que está comprando de a poco, cuando su ingreso no está alcanzando y compran únicamente lo que necesitan”, indicó Huerta.

En entrevista con MILENIOCarlos Hermosillo, analista del sector de consumo, coincidió en que el comportamiento está orillado por una mayor competencia derivada de las condiciones generales de la economía, con una baja recuperación en temas de empleo y salarios, a lo que se suma la presión inflacionaria que lleva a los consumidores a extremar la prudencia. 

Durante la primera quincena de junio la inflación general anual se ubicó en 7.88 por ciento, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el nivel más alto desde enero de 2001; reportó MILENIO.

Hermosillo afirmó que además “ya no hay una gran diferencia entre temporadas, tal vez puede darse en el caso de categorías, por ejemplo, Hot Sale que se enfoca en ropa, enseres, electrodomésticos y demás y el verano está más enfocado en abarrotes”.

“Pero lo que terminas viendo es un comportamiento relativamente más estable, y aunque todavía existe una temporalidad marcada, cada vez es menos notoria. Los ingresos de tercer trimestre el año pasado ya competían con el cuarto, ya no se ve la diferencia tan brutal como antes, se ha atenuado. La estacionalidad existe, pero es menos marcada”, dijo Hermosillo.

Por su parte Huerta Mondragón destacó que “las empresas ya ven a un consumidor que está cuidando el precio. Los resultados de las empresas al primer trimestre fueron positivos; para este período quizá tendremos crecimientos de doble dígito por el precio, aunque probablemente puede verse afectada la rentabilidad, esperemos que no sea un impacto tan fuerte”.

La especialista indicó que categorías como ropa, comida y mascotas, pueden tener un buen desempeño durante la temporada al ser productos de pocas ocasiones.

Al respecto Hermosillo destacó que aunque se espera que haya algo de presión en los márgenes de los autoservicios, los distribuidores tienen la ventaja de traspasar parte de esta presión a los proveedores. Aunado a ello, la estrategia de compras por volumen, que es el eje de esta temporalidad, ayuda a amortiguar en cierta medida el efecto inflacionario, consideró.

“No creo que vaya a ser una mala temporada, simplemente considero que no va a ser lo extraordinario que se podría pensar. No va a ser tan claro, viendo el comportamiento de las promociones de verano; sin embargo, vamos a ver crecimientos interesantes, quizá un dígito alto o en alguno de los tres meses un doble dígito bajo. Con eso podemos considerar que fue una temporada exitosa”.